Por Miguel Colón
En los últimos días, hemos estado recibiendo la información por diversas vías, de planteamientos que aquejan a centros y gremios aeronáuticos respecto a la utilización de los técnicos del sector militar, como técnicos aeronáuticos en las diferentes empresas que operan en la República Dominicana.
La queja se origina por parte de algunos centros educativos que operan dentro del sector aéreo (Escuelas de Entrenamientos para Pilotos), quienes asumen que al iniciar la Fuerza Aérea de la República Dominicana el ensamble de aeronaves, el próximo paso sería la formación a gran escala de Pilotos y Técnicos de Aeronaves quienes, según ellos, pasarían a ocupar las vacantes que puedan estar disponibles en las diferentes empresas aeronáuticas establecidas en el país.
Pero las mismas escuelas, también se oponen a la figura de Piloto Instructor Independiente que fue incorporada en el RAD 61, ya que bajo esta modalidad un profesional de la aviación que reúna las condiciones y se encuentre habilitado bajo las normativas de la Ley 491-06 que rige al Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), pueda ejercer sin estar bajo el rigor y sometimiento que realizan las mismas a los instructores que allí laboran.
El dilema entre Profesionales de la Aviación, Civiles en contra de los Militares, no es nuevo, es un acto en el que las personas de la clase civil sentimos que sufrimos una competencia desleal, debido a lo costoso que es, hacerse piloto en una Escuela de Aviación para Pilotos en la República Dominicana, más no es así para los Técnicos de Aviación, quienes son formados por la Fuerza Aérea de República Dominicana sin ningún costo, otorgando plazas para el personal de la clase civil en todos los procesos de formación en esta área, como única escuela certificada por el IDAC en el país, para realizar tal entrenamiento.
Al día de la fecha, teniendo la aviación comercial casi 100 años en nuestro país, en vez de ser una carga, los pilotos y técnicos de aviación militares son un gran soporte para las empresas que utilizan sus servicios, debido al alto costo que es poder salir del país para poder alguien hacerse piloto de helicópteros debido a la falta de Escuelas de Pilotos de Helicópteros en el país, los pilotos militares han servido un espacio que la clase civil no tiene el potencial para ocupar a su cabalidad, y no hay un solo técnico de la clase civil que se haya visto afectado por la contratación en el campo laboral de los mismos.
Los técnicos militares además, no realizan sus funciones de forma oculta a las instituciones que pertenecen, como son El Ejercito de República Dominicana, La Fuerza Aérea de República Dominicana y la Armada de la República Dominicana, ya que lo hacen amparados en la Ley 139-13 Orgánica de las Fuerzas Armadas de la República Dominicana que en su Artículo 192 que se refiere a las Actividades Laborales no Militares, establece que los miembros de las Fuerzas Armadas en servicio activo, podrán formar parte de compañías por acciones y asociaciones profesionales, que no sea con la calidad de administradores o promotores de negocios, ni afecte los actos del servicio, ni entre en conflicto de intereses con las Fuerzas Armadas.
Es importante resaltar que, la República Dominicana no es el único país que permite que sus militares puedan laborar en la clase civil estando en la calidad de activos, muchos otros países también lo hacen, entre ellos el que sirve de guía a nuestro país en muchos aspectos, en este no se queda atrás, nos referimos a los Estados Unidos de Norteamérica, donde sus militares en servicio activo y en la reserva pueden servir en empresas comerciales de la clase civil.
Según hemos podido constatar, el personal que pertenece a las siete compañías de Reserva, al igual que la Guardia Nacional que está bajo el control del gabinete del Gobernador del Estado que pertenezca, son miembros activos, de las Fuerzas Armadas Estadounidenses, ya que el término Reserva que utilizan en Estados Unidos es diferente al término Retiro que es utilizado en las Fuerzas Armadas de República Dominicana.
Otra realidad que debemos tomar en consideración es los bajos salarios que ofrecen las Fuerzas Armadas Dominicanas a sus miembros, profesionales formados bajo los mismos estándares que somos formados en las diferentes escuelas internacionales y no todos tienen la suerte que según el Capt Piloto Juan José Rivera tiene el General de Brigada Piloto Enmanuel Souffront Tamayo quien percibe varios salarios entre los que se encuentra su salario de General de la Fuerza Aérea, Jefe del Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), y Presidente de la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA).
Nuestra humilde recomendación es que las Escuelas, las cuales utilizan personal extranjero indocumentado, y los Gremios que representan a los profesionales DOMINICANOS, quienes tienen en sus membresías profesionales militares que también pagan sus cuotas, se enfoquen en el verdadero problema que nos afecta y es la permisión de las autoridades dominicanas, de la inclusión laboral en nuestro país de personal extranjero ilegal en violación a las leyes dominicanas.
“La verdad siempre sale a la luz, y mas cuando es sustentada con las herramientas correctas”
Miguel Colón
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